lunes, 30 de noviembre de 2015

Historia de Córdoba (II)

711 Toma de la ciudad por los musulmanes
En el año 711, Córdoba fue conquistada por los árabes, pero lo cierto es que más que de una conquista se trató de una entrega voluntaria salvando de esta manera la vida de los habitantes. Sólo había resistencia de unos cuatrocientos caballeros que se hicieron fuertes en la antigua iglesia de Santa Victoria defendiéndose hasta su inevitable destino. A los cinco años de la conquista, los árabes distinguieron a la ciudad de Córdoba con la capitalidad de al-Andalus, que hasta este momento, había ostentado Sevilla, y era gobernada por un emir al que el califa de Damasco le otorgó la independencia. 
756 Residencia de Abderramán I
Tras una pugna sangrienta entre los abbasides y los omeyas, el príncipe omeya y único sobreviviente de su dinastía llegó a las tierras de al-Andalus. En el año 756, derrotó, en las puertas de Córdoba, al emir abbaside y se alzó, convertido ya en Abderramán I, como la única autoridad en Andalucía. A tres kilómetros del centro urbano construyó el palacio de la Arruzafa, hoy Parador Nacional, donde al final de su vida se encerró por la nostalgia de la Siria de su infancia.
785 Comienzo de las obras de la Mezquita
Fue en este año, que el emir de Córdoba Abderramán I inició la construcción de la Mezquita-aljama. Para su construcción se utilizó materiales de una antigua basílica visigoda que había existido en este mismo espacio como los obtenidos de diferentes lugares. Debido al fuerte crecimiento demográfico de la población, la Mezquita vivió diversas ampliaciones. 
833 Comienzo de la primera ampliación
En el año 822 de los cristianos, Abderramán II heredaba el trono. Entre los años 833 y 852, la Mezquita fue ampliada por primera vez. La ampliación comprendía ocho naves en dirección sur respectando la estructura del primer edificio. Debido a su muerte, esta obra fue terminada por su hijo y heredero Al-Hakem II que representaba la paz, la cultura y la ciencia. Compuso una biblioteca que cifraba en sus depósitos unos 400.000 volúmenes. La creación de numerosas escuelas atraía a una gran cantidad de estudiantes de todas las creencias.
929 Proclamación del califato de Córdoba
En los primeros treinta años del siglo X, la ciudad de Córdoba había alcanzado enormes dimensiones. El palacio al lado de la Mezquita quedó demasiado pequeño para las hospilaciones de Abderramán III que se proclamó califa en 929 recuperando de esta manera, el título por el que su dinastía había sido desposeida por los abbasides e hizo de Córdoba un califato independiente de Damasco. A ocho kilómetros de la capital construyó su residencia real, Medina Azahara, trasladando allí su corte. Volvió a ampliar la Mezquita dotándola con un patio con pórticos. 

domingo, 15 de noviembre de 2015

Historia de Córdoba (I)

Córdoba era la cuidad más grande y bella de todo el mundo. Durante época califal vivían en ella alrededor de un millón de habitantes. Había más de mil mezquitas y 800 baños árabes. La ciudad tenía, incluso, un alumbrado público, unos 700 años antes de que se instalara en Londres o en Paris. En la actualidad son numerosos los restos y monumentos que daban fe de aquel pasado esplendor.

169 a. C. Fundación de Córdoba

Los comienzos de la ciudad de Córdoba datan del año 169 antes de Cristo. En aquel año Claudio Marcelo levantó un campamento militar que, posteriormente, se iba a convertir en una de las ciudades más importantes del Imperio Romano. Ya en el siglo I antes de Cristo, el senado de Roma había designado la ciudad con la capitalidad de la provincia Bética. Bajo el mandato de Augusto, la “Colonia Patricia Corduba” experimentó un gran impulso. Surgieron edificios monumentales que en la actualidad ofrece a sus visitantes una fiel muestra de este primer esplendor. De aquella época son el Puente Romano, que formaba parte de la Vía Augusta y unía ambas orillas del río, el templo Romano en la calle Capitulares, el palacio de Maximiano Hercúleo cuyos restos se hallaron durante los trabajos en la nueva estación de ferrocarriles y, un Anfiteatro, que fue el tercer más grande de todo el Imperio.
572 Conquista de la ciudad por los visigodos
Sin embargo, a partir del siglo V, Córdoba vivió notables transformaciones. Tras la caída del Imperio Romano, las correrías de los pueblos bárbaros afectaron intensamente a las provincias. Córdoba, en un principio, se mantiene fiel a Roma, pero fue conquistada en el año 572 por Leovigildo. No obstante, de la ocupación visigoda no quedan apenas testimonios, ya que su dominio duraría algo más que un siglo. Debido a las constantes revueltas y luchas internas entre las diferentes familias dominantes por el poder, el reino visigodo no pudo resistir a la invasión musulmana que se produjo en el año 711. Durante el reinado del católico Recaredo, se construyó la basílica de San Vincente, que según la leyenda fue levantada sobre un templo romano en honor del sol y en el mismo lugar, en él que posteriormente, se construiría la Mezquita mayor de Córdoba. El único edificio de aquella época es el alcázar de los visigodos frente a la mezquita, que alberga hoy el Museo Diocesano.