domingo, 27 de marzo de 2016

Córdoba, Patrimonio de la Humanidad

Córdoba es una ciudad con un ingente legado cultural y monumental. Su situación estratégica, cercana al río Guadalquivir, antaño navegable, y la herencia de los distintos pueblos asentados en sus ricas tierras, la han convertido en un lugar privilegiado.

La Unesco (Organización Cultural, Científica y Educacional de Naciones Unidas) reconoció en 1994 la importancia universal de los bienes históricos cordobeses, ampliando el título de Patrimonio de la Humanidad no sólo a la Mezquita Catedral, sino también a todo el conjunto urbano que la rodea. Además, en diciembre de 2012, Córdoba recibió otro distintivo más: La Fiesta de Los Patios fue reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Por tanto, Córdoba cuenta con 3 inscripciones en la Lista del Patrimonio Mundial concedidas por la Unesco: La Mezquita Catedral (1984), el centro histórico que la rodea (1994) y la Fiesta de Los Patios (2012). Además, como el resto de España, disfruta del título de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad concedido también al Flamenco (2010) y a la Dieta Mediterránea (2013).
La categoría de Patrimonio de la Humanidad se concede con el objeto de proteger, identificar y preservar el abolengo cultural o natural que se considera especialmente valioso. Ostentar este título comporta una serie de derechos y obligaciones de los que esta ciudad se ha hecho justa merecedora.

La Unesco define el Patrimonio como el legado que recibimos del pasado, lo vivimos en el presente y lo transmitimos al futuro. A los responsables políticos y culturales de Córdoba, así como a todos los ciudadanos, se nos ha encomendado la tarea de vigilar, conservar, proteger y fomentar el estudio de nuestra historia, con el propósito de contribuir a que nosotros mismos, así como otros pueblos y culturas la conozcan y se enriquezcan con ella.

Fiestas populares cordobesas (II)

¿Qué son los patios?
Debido a la climatología seca y calurosa de Córdoba, los habitantes de la ciudad, primero los romanos y más tarde los musulmanes, adaptaron la tipología de casa popular a las necesidades, centrando la vivienda en torno a un patio, que normalmente tenía una fuente en el centro y en muchas ocasiones un pozo que recogía el agua de lluvia. Los musulmanes readaptaron este esquema dando entrada a la vivienda desde la calle a través de un zaguán y colocando vegetación abundante para aumentar la sensación de frescor.

Tipos de Patios
Existen dos tipos claros de patios: Un primero de casa unifamiliar donde las estancias se distribuyen alrededor de este. Suele estar enclaustrado y el suelo es enlosado o de mosaico empedrado. Un segundo, de casa de vecinos, hoy en día menos populares, desde donde se accede a las viviendas. Suele tener dos plantas, con lo que el patio se enriquece con balcones corridos, escalera y tejadillo. Los suelos suelen ser empedrados. Es frecuente el pozo en lugar de la fuente y lavadero común.

¿Dónde se ubican?
El barrio más característico es el del Alcázar Viejo, entre
el Alcázar y la parroquia de San Basilio, aunque también los encontramos por el barrio de Santa Marina, alrededor de San Lorenzo y la Magdalena. En el entorno de la Mezquita-Catedral, el barrio de la judería presenta también ejemplos de gran belleza y antigüedad. El exponente más bello lo encontramos en el Palacio de Viana, que ofrece doce patios diferentes.

Concurso de Los Patios de Córdoba

Desde el año 1921 el Ayuntamiento de la ciudad organiza durante la primera quincena de mayo un concurso de Patios, en el que los propietarios de estos engalanan sus viviendas con ahínco para conseguir el prestigioso galardón ofertado por el Consistorio. Paralelamente se celebra un festival con numerosas actuaciones folclóricas donde se dan cita los mejores cantaores y bailaores de la tierra. Todo esto acompañado del

vino Montilla-Moriles, fino de la tierra con tapas típicas.

Fiestas populares cordobesas


La Semana Santa de Córdoba es una fiesta conmemorativa de la Pasión de Cristo en la que el pueblo manifiesta públicamente su fe.

La ciudad se llena de desfiles procesionales que van desprendiendo el olor del incienso y la tenue luz de los cirios llevados por los nazarenos. El ambiente religioso es patente y un marco ideal para la reflexión y la convivencia. En ocasiones, es posible escuchar el sentir de algún devoto en forma de saeta, que espontáneamente manifiesta su fe con este cante de tanta tradición.

En Córdoba existen 35 Cofradías de Penitencia en la actualidad que organizan las procesiones, algunas con siglos de historia, y que aglutinan a ciudadanos de todas las edades y condición social.

La Semana Santa de Córdoba, a diferencia de otras, es silenciosa y recogida. Las procesiones enmarcadas en el Casco Histórico de Córdoba, Patrimonio de la Humanidad, destacan especialmente convirtiéndola en una de las más relevantes de Andalucía.

Entre las imágenes más vereradas cabe destacar El Rescatado, que sale el Domingo de Ramos de la parroquia de Nuestra Señora de Gracia; El Lunes Santo parte de la Iglesia de San Lorenzo una de las procesiones más representativas de la ciudad, con el Cristo del Remedio de Ánimas; Nuestra Señora de la Paz y la Esperanza, sale a la calle el Miércoles Santo desde el Convento del Santo Ángel de los Padres Capuchinos; Nuestra Señora de las Angustias, que sale el Jueves Santo desde la Iglesia de San Pablo; El Esparraguero de la parroquia de Nuestra Señora de Gracia, que también realiza su recorrido el Jueves Santo; La Virgen de los Dolores, que concentra una interminable número de fieles en su procesión del Viernes Santo y a la que también se le venera el Viernes de Dolores, antes de el Domingo de Ramos; Y otras muchas.

Abderramán I y II

ABDERRAMÁN I
Conocido con el sobrenombre del “Inmigrado” ya que tuvo que huir de su patria a causa de la matanza de su familia, ocasionada por los Abasidas. Era rubio y muy alto, tuerto de un ojo, llevaba los cabellos esparcidos en dos tirabuzones. Sobrio, enemigo de los placeres, amante de la caza y de una gran cultura, sentía pasión por la poesía.

En su huida por salvar la vida, el “Inmigrado” desembarcó en una playa de Almuñécar, desde allí comenzaría su camino hasta conquistar Córdoba el 15 de mayo del 756, donde se le reconocería como emir; su reinado se distinguió por la conservación de antiguos monumentos y la construcción de nuevos (la Mezquita, la Arruzafa), la apaciguación de la península. Hizo de Córdoba la capital de Al-Andalus y comenzó para nuestra ciudad siglos de esplendor y luego de decadencia.


ABDERRAMÁN II
Tenía 20 años cuando subió al trono, como su padre y su abuelo tuvo que reprimir las pretensiones al trono de su tío Abdalá, también tuvo que luchar contra los cristianos de Asturias y de los Pirineos; Mérida y Toledo se sublevaron.

Fue de excelente ingenio, muy erudito, cultivó la Poesía y protegió las Letras y las Artes. Era alto, moreno, de ojos grandes y negros y larga barba.

Su Corte fue la más brillante de la época, bajo su reinado Córdoba adquirió resonancia Universal, siendo la primera ciudad del mundo que tuvo pavimentación y alumbrado público.

Reparó caminos, canalizó el agua por medio de tuberías de plomo, amplió la Mezquita, construyó un colegio con capacidad para 300 huérfanos. A él se debe la invención e instalación de una gran rueda de madera, “la Albolafia”, movida por la corriente del río para regar los jardines del Alcázar.
Murió el 22 de Septiembre del año 852.

Claudio Marcelo

Marco Claudio Marcelo (político)Los vestigios de ocupación humana en el poblado indígena localizado en el Parque Cruz Conde cesan en un momento indeterminado del siglo II a.C., demostrando que aquella primera comunidad cordobesa probablemente dejó de existir coincidiendo con la presencia romana en esta zona. Los orígenes de la ciudad de Córdoba se remontan a época romana, ya que fue fundada a mediados del siglo II a.C. por el general Claudio Marcelo.
Este militar, perteneciente a una familia importante romana y tres veces cónsul, estuvo dos veces en Hispania de campaña, una en el 169-8 y otra en el 152-1 a.C.

Hay razones para considerar una u otra fecha como punto de partida de la Corduba romana. Es posible que Claudio Marcelo eligiera entonces para su establecimiento un lugar ya conocido y valorado, por sus condiciones estratégicas y logísticas, para servir de sede a un campamento romano.
La fundación de Corduba fue uno de los primeros, y más importantes, exponentes del desarrollo urbano impulsado por los romanos, uno de los capítulos más destacados de la romanización de Hispania.

Marco Claudio Marcelo embelleció y extendió a Córdoba hacia el Este, dividió la ciudad en dos porciones, una donde vivían los naturales y otra, las familias romanas, y en ella colocó los cuarteles, templos, tribunales, circo, teatro y demás dependencias y oficinas de la República, cercando a esta parte con fuertes murallas.

Lucio Anneo Séneca

El Filósofo nació en Córdoba entre el año 4 (a.C.) y el 1 (d.C.). Una tía materna, casada con C. Galerio, prefecto en Egipto entre los años 16 a 31, lo llevó muy joven a Roma. Estudió gramática y retórica en el foro, pero pronto se volvió a la filosofía. Su formación fue variada. Estudió con Sotión, un filósofo ecléctico, con el estoico Attalo y con Papirio Fabiano. Más adelante en su vida fue amigo íntimo del cínico Demetro. Fue a Egipto con su tío , y volvió el año 31 a Roma, donde por influencias familiares, fue nombrado cuestor.
 
Su estilo brillante de orador y escritor se había asentado cuando llega la poder en el año 39 el emperador Gayo. Según cuenta Dión, la megalomanía del emperador no permitió que la fama de Séneca le hiciera sombra. El año 41 se le exilia a Córcega acusado de adulterio con Julia Livilla, hermana de Gayo, y allí estuvo hasta el año 49, cuando por influencia de Agripina se le llama a Roma y se le nombra pretor. Se le nombra también en el 51 tutor del joven Nerón, nombrándolo consejero político y ministro cuanto éste sube el poder. Durante los ocho años siguientes Séneca y Burrus gobernaron bien el imperio. Su política, basada en compromiso y diplomacia más que en innovaciones e idealismo, fue modesta pero eficiente. Cuando otras personas que alimentaban los crímenes de Nerón comenzaron a tener influencia sobre él, la posición de Séneca se convirtió en intolerable. Cuando Burrus muere en el 62, Séneca se encuentra sin apoyo y pide a Nerón retirarse de la corte y le dona toda su inmensa fortuna. El retiro se le concede tácitamente y la fortuna no se acepta hasta después. Durante este periodo Séneca no aparece en público, está poco tiempo en Roma y se dedica a conversar con sus amigos. El año 65 se le acusa de estar implicado en la conjura de Pisón contra Nerón. Si Pisón hubiera ganado Séneca hubiera vuelto posiblemente al poder público. Como la conjura es descubierta se le condena al suicidio.
 
Las obras que nos quedan de Séneca se pueden dividir en cuatro apartados: los diálogos morales, las cartas, las tragedias y los epigramas. La filosofía de Séneca se diluye en estas obras. No escribió una obra sistemática de filosofía; su pensamiento filosófico, sus ideas estoicas, se expresan a lo largo de toda su obra y llenan el comentario de todas las situaciones.
Los diálogos son diez obras morales conservadas en un manuescrito de la Biblioteca Ambrosiana. Si se exceptúa el conocido con el nombre de Sobre la ira, son relativamente cortos. El largo diálogo Sobre la ira está dedicado a su hermano Novato, que le había pedido que le escribiera sobre el modo de mitigar la ira.
 
En el exilio escribió el tratado Sobre la providencia, dedicado a Lucilio Junior. De su exilio es también el diálogo más delicioso y el más lleno de detalles personales, que escribió a su madre: De la consolación a Helvia. Junto al tratado Sobre la providencia hay que colocar el De la constancia del sabio, escrito probablemente después del año 47. Vuelto a las tareas de gobierno redacta el diálogo Sobre la brevedad de la vida, escrito con toda probabilidad en el año 55. A su suegro Paulino le dedicó el diálogo La vida bienaventurada, una curiosa defensa de su forma de vida de filósofo estoico.
 
Durante el período de retiro de la vida política escribió un libro de Cuestiones naturales, dedicado a Lucilio, que trata de fenómenos naturales, y donde la ética se mezcla con la física.
 
Escrita en prosa y verso, pero aislada de sus demás obras, como caso único está el Apocolocyntoxis, una sátira feroz de la coronación de Claudio, con crítica política y malicia personal.
 
De toda la obra poética de Séneca sus nueva tragedias son el fruto de una actividad creativa, independiente, que ejerció a lo largo de su vida, pero especialmente en el periodo intermedio de la educación de Nerón. Nueve tragedias han llegado hasta nosotros; una dudosa en la atribución, Hércules Oetano, y otra, Octavia, ciertamente apócrifa.

Historia de Córdoba (IV)

1570 Fundación de las Caballerizas Reales
Anexas al Alcázar de los Reyes Cristianos se hallan las caballerizas fundadas por orden del monarca Felipe II en 1570 con el fin de criar buenos équidos para la Casa Real. En ellas se realizaba cruces de caballos y yeguas con lo que se obtuvó el caballo de pura raza española. Aunque su edificación data del siglo XVI fueron reconstruidas en la época de Carlos III tras sufrir un gran incendio.
 
1570 Celebración de las últimas cortes en la ciudad
Con los Austrias el protagonismo de la ciudad fue decreciendo. A pesar de que se realizaron las cortes con Felipe II en la ciudad, la decadencia de ésta era cada vez mayor reflejándose en la disminución de su importancia y de su población. Fueron las últimas cortes que se celebraron en la ciudad. En aquella época se construyó la Puerta del Puente y la Plaza de la Corredera.
 
A comienzos del siglo XVIII, los cordobeses apoyaron a Felipe V en la guerra por la sucesión del trono. Pero con el cambio de la dinastía, la situación de la ciudad tampoco mejoraba. Hambrunas y epidemias, así como el éxodo americano, causaron que la población siguiera disminuyendo. Un terremoto en 1755 también originó graves daños.
 
1808 Levantamiento contra la ocupación francesa
Como eco del levantamiento del 2 de mayo, la población entera de la ciudad se armó intentando detener la marcha del General Dupont. Sin embargo, tuvieron que retroceder ante el ejército francés. La ciudad fue saqueada por los franceses. En los años que siguieron a la Guerra de la Independencia, absolutistas y liberales luchaban por la hegemonía en la ciudad. Del mismo tono es la historia durante la primera mitad del siglo XX. Exceptuando algunos levantamientos obreros y de la Guerra Civil, la ciudad no tenía importancia en el marco nacional.
 
A mediados del siglo XX., la ciudad no llegaba a 180.000 habitantes. Sin embargo, durante las últimas cuatro décadas la imagen de la ciudad ha cambiado notablemente. El número de habitantes casi se ha duplicado. En 1971 se dotó a la ciudad con una Universidad. En 1984 el casco histórico de la ciudad fue declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. En estos años han surgido barrios nuevos y la infraestructura se ha convertido en la de una ciudad moderna. Por ejemplo, en 1992 se inauguró la nueva estación de ferrocarriles.