711 Toma de la ciudad por los musulmanes
En el año 711, Córdoba fue conquistada por los árabes, pero lo cierto es que más que de una conquista se trató de una entrega voluntaria salvando de esta manera la vida de los habitantes. Sólo había resistencia de unos cuatrocientos caballeros que se hicieron fuertes en la antigua iglesia de Santa Victoria defendiéndose hasta su inevitable destino. A los cinco años de la conquista, los árabes distinguieron a la ciudad de Córdoba con la capitalidad de al-Andalus, que hasta este momento, había ostentado Sevilla, y era gobernada por un emir al que el califa de Damasco le otorgó la independencia.
En el año 711, Córdoba fue conquistada por los árabes, pero lo cierto es que más que de una conquista se trató de una entrega voluntaria salvando de esta manera la vida de los habitantes. Sólo había resistencia de unos cuatrocientos caballeros que se hicieron fuertes en la antigua iglesia de Santa Victoria defendiéndose hasta su inevitable destino. A los cinco años de la conquista, los árabes distinguieron a la ciudad de Córdoba con la capitalidad de al-Andalus, que hasta este momento, había ostentado Sevilla, y era gobernada por un emir al que el califa de Damasco le otorgó la independencia.
756 Residencia de Abderramán I
Tras una pugna sangrienta entre los abbasides y los omeyas, el príncipe omeya y único sobreviviente de su dinastía llegó a las tierras de al-Andalus. En el año 756, derrotó, en las puertas de Córdoba, al emir abbaside y se alzó, convertido ya en Abderramán I, como la única autoridad en Andalucía. A tres kilómetros del centro urbano construyó el palacio de la Arruzafa, hoy Parador Nacional, donde al final de su vida se encerró por la nostalgia de la Siria de su infancia.
Tras una pugna sangrienta entre los abbasides y los omeyas, el príncipe omeya y único sobreviviente de su dinastía llegó a las tierras de al-Andalus. En el año 756, derrotó, en las puertas de Córdoba, al emir abbaside y se alzó, convertido ya en Abderramán I, como la única autoridad en Andalucía. A tres kilómetros del centro urbano construyó el palacio de la Arruzafa, hoy Parador Nacional, donde al final de su vida se encerró por la nostalgia de la Siria de su infancia.
785 Comienzo de las obras de la Mezquita
Fue en este año, que el emir de Córdoba Abderramán I inició la construcción de la Mezquita-aljama. Para su construcción se utilizó materiales de una antigua basílica visigoda que había existido en este mismo espacio como los obtenidos de diferentes lugares. Debido al fuerte crecimiento demográfico de la población, la Mezquita vivió diversas ampliaciones.
833 Comienzo de la primera ampliación
En el año 822 de los cristianos, Abderramán II heredaba el trono. Entre los años 833 y 852, la Mezquita fue ampliada por primera vez. La ampliación comprendía ocho naves en dirección sur respectando la estructura del primer edificio. Debido a su muerte, esta obra fue terminada por su hijo y heredero Al-Hakem II que representaba la paz, la cultura y la ciencia. Compuso una biblioteca que cifraba en sus depósitos unos 400.000 volúmenes. La creación de numerosas escuelas atraía a una gran cantidad de estudiantes de todas las creencias.
929 Proclamación del califato de Córdoba
En los primeros treinta años del siglo X, la ciudad de Córdoba había alcanzado enormes dimensiones. El palacio al lado de la Mezquita quedó demasiado pequeño para las hospilaciones de Abderramán III que se proclamó califa en 929 recuperando de esta manera, el título por el que su dinastía había sido desposeida por los abbasides e hizo de Córdoba un califato independiente de Damasco. A ocho kilómetros de la capital construyó su residencia real, Medina Azahara, trasladando allí su corte. Volvió a ampliar la Mezquita dotándola con un patio con pórticos.
Las dos últimas entradas que has publicado es la etapa que más me gusta de Córdoba, y tú lo has explicado muy bien en esta entrada sobre la historia de una ciudad multicultural. Felicidades y sigue así
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